Lyon
 

Cómo sacar el máximo partido de Lyon en 3 días

¿Estás planificando un viaje a Lyon? Inspírate y descubre todo lo que puedes hacer una vez llegues a tu destino con el itinerario que te sugerimos para una visita perfecta de tres días. Historia, cultura, ocio, restaurantes… No te pierdas ningún detalle durante tu escapada.

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En el cruce de los ríos Saona y Ródano, la capital de la Galia, de la Resistencia, del cine y de la seda ha sabido desarrollar su identidad con el paso del tiempo, a pesar de la fuerte centralización en torno a la capital francesa. Situada en una región de gran belleza, Lyon ofrece varias caras que han ido perfilándose a lo largo de los siglos.

Para comenzar su estancia, haga como los primeros habitantes de Lugdunum y visite la colina de Fourvière. En estas lomas fue donde se estableció la primera colonia romana, como demuestran notables restos como el teatro o el odeón galorromanos, que siguen activos en la actualidad. A lo largo de este paseo en el que podrá disfrutar de una primera vista aérea de la ciudad, no se pierda el santuario de Cibeles, las grandes termas o la tumba de Turpio. En la parte superior de la colina se encuentra la torre de metal, que se parece bastante a la Torre Eiffel.

Aún en la colina, la Basílica de Notre-Dame de Fourvière domina la ciudad. Construida en el siglo XIX al estilo neogótico, su interior no fue terminado hasta después de la Segunda Guerra Mundial. En él contemplará espléndidos mosaicos y la vista desde su explanada es impresionante. Descienda a continuación la colina en funicular o por los jardines del Rosario para descubrir el barrio renacentista del Lyon antiguo o Vieux Lyon, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en el que se pueden encontrar numerosos palacetes y callejones medievales conectados entre ellos por los famosos traboules, pasajes elevados que conectan los patios de los inmuebles.

En el barrio también se halla la Catedral de Saint-Jean, que combina elementos de la arquitectura románica y gótica fechados entre el siglo XII y el siglo XV, así como un reloj astronómico del siglo XIV. Como anécdota, el reloj fue dañado en 2013 a golpes con una barra de hierro por un hombre que afirmaba que su magnificencia impedía a los fieles a concentrarse en sus oraciones.

Por la noche y todavía en el Vieux Lyon puede encontrar los célebres bouchons, restaurantes típicos donde se puede degustar la gastronomía de Lyon y famosas especialidades como son el tablier au sapeur (vísceras rebozadas), las quenelles (especie de albóndigas de trigo) o la cervelle de canut, una especialidad hecha a base de queso fresco.

Al día siguiente atravesará el Saona para descubrir el centro de la ciudad, dirigiéndose hacia el norte, hasta el barrio-municipio de Croix-Rousse, con esas famosas cuestas desde las que, una vez más, disfrutará de una magnífica panorámica de la ciudad. En esta área en particular es donde se encuentran los edificios de los tejedores o canuts, antiguas viviendas-taller ocupadas por los trabajadores de la seda, los canuts, que ostentaron un lugar importante en la historia de la lucha de clases.

Bajando hacia el sur llegará hasta las zonas más exclusivas de la ciudad. Si quiere ir de compras, deberá acudir más bien al barrio que rodea la Rue de la République, en el centro de la península.

Por la tarde, vuelva a subir un poco hacia el norte y la Croix-Rousse para visitar el Museo de Bellas Artes, a veces llamado el Pequeño Louvre, debido a la calidad y el tamaño de su colección. Si bien su visita es imprescindible, también resulta, como el Louvre, interminable, y la tarde no bastará para verlo entero. Concéntrese en el departamento que más le interese, aunque la sección de las pinturas llamará sin duda su atención con obras de Modigliani, Chirico, Brueghel, Van Gogh, Cézanne, Gauguin, Miró o Picasso, por citar sólo algunos nombres.

Día 2 >

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Al día siguiente todavía tendrá que cruzar algunos puentes, los que atraviesan el Ródano en esta ocasión, para llegar al Parque de la Tête d'Or, el parque más grande de la ciudad y uno de los más grandes de Francia. Se trata de un espacio de relajación muy apreciado por los lioneses y en el que se organizan regularmente eventos, conciertos, obras de teatro, películas y exposiciones.

Aproveche la oportunidad para hacer un picnic antes de dirigirse a la Cité Internationale, que está justo al lado del parque. Esta zona, una de las más nuevas de la ciudad, contiene numerosas actividades y servicios turísticos, entre ellos un gran casino, un complejo de cines y el palacio de congresos. Aquí también encontrará el museo de arte contemporáneo de la ciudad.

Bajando hacia el sur descubrirá el barrio de Guillotière, un barrio cosmopolita con numerosas comunidades y restaurantes de todas las culturas. Aún más al sur, el barrio de Gerland alberga el estadio del mismo nombre, en el que entrena el Olympique de Lyon, así como la sala Tony Garnier, escenario habitual de conciertos y exposiciones.

Si quiere salir un poco de fiesta en su última noche en la capital de la Galia puede dirigirse a las orillas del Ródano, apodadas "los muelles de la sed", que agrupan numerosos bares barcaza de todos los estilos. El ambiente más estudiantil y bohemio se encuentra en las laderas de la Croix-Rousse, mientras Guillotière ofrece un ambiente más moderno y distendido.

Después de tres días en una de las ciudades más hermosas de Francia, sin duda tendrá ganas de ver más. Esta escapada le habrá permitido, sin embargo, descubrir tres caras de Lyon, la margen derecha, la izquierda y la península. Si tiene la oportunidad de pasar un poco más de tiempo en la ciudad, no deje de salir un poco de sus fronteras para descubrir el interior de la región lionesa, el distrito de Part-Dieu y las galerías de arte del sur de la península.

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