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QUÉ VER EN OVIEDO

Un paseo por Vetusta

Oviedo es un lugar mágico, pasear por sus calles te hace sentir tranquilo y a gusto, sientes que el tiempo pasa más lento, que tienes oportunidad de distraerte, de respirar la esencia…

Un artículo de María Jesús R Ordiz

Decía Woody Allen que Oviedo "es una ciudad deliciosa, exótica, bella y peatonalizada; es como si no perteneciera este mundo, como si no existiera... Oviedo es como un cuento de hadas”.

Ruta recomendada para conocer Oviedo

Mi ruta favorita por Oviedo comienza en la conocida calle Uría para ver, además de las tiendas, los edificios y locales de principios del Siglo XX que siguen en pie. Empezamos deleitándonos con la filigrana neobarroca del edificio Las Casas del Cuitu (1917) en los números 27 y 29 de esta calle. Se aprecian muchísimo mejor paseando por la acera de enfrente (la de los números pares). Seguimos caminando por esta acera y en el numero 13 nos paramos a ver el Art Decó que ofrece La Casa Blanca (1932) con su fachada cubierta de mármol blanco.

Edificios emblemáticos en Oviedo

Tomamos la calle del Doctor Casal y de frente nos encontramos con una de las iglesias más bonitas de la ciudad, la Basílica de San Juan El Real (1915). Al entrar no nos deja indiferentes: los frescos, las pinturas de fondo que recuerdan a policromías bizantinas, el baldaquino del altar mayor, su luz, sus capillas menores si tenemos ganas de descansar un ratito, ¡nos sentamos unos minutitos y seguimos!  
Tomamos la calle Palacio Valdés, caminamos por esta vía peatonal repleta de tiendas hasta llegar a la intersección con la calle Milicias Nacionales y, en frente, vemos el edificio La Jirafa (1957), el primer rascacielos de Oviedo. 
Muy cerca de aquí podremos conocer dos sitios míticos, la bombonería Peñalba (1928) con unos bombones exquisitos y la confitería La Mallorquina (1929), donde además de una gran variedad de pasteles, tartas y dulces, hacen unos pinchos de casi cualquier cosa para chuparse los dedos. 
Deshacemos lo andado, tomamos la calle Pelayo (que es la continuación de la calle Palacio Valdés) en dirección al Teatro Campoamor. A mano derecha nos encontramos la Joyería Quirós, muy famosa en Asturias y con diseños exclusivos y originales. Basta con dar un par de pasos para encontrarnos con el emblemático Teatro Campoamor (1892), muy conocido por ser la sede de la entrega de los premios Princesa de Asturias, pero además es el alma de la cultura de la ciudad, que ofrece una gran variedad de obras a lo largo de todo el año.

Más lugares imprescindibles en Oviedo

Subimos la calle San Francisco en dirección a la catedral y en el nº 12 podemos hacer otro alto en el camino parándonos a tomar unas moscovitas (unas finas pastitas de té elaboradas con chocolate, nata y almendra marcona) en la Confitería Rialto (1926), mi abuela siempre paraba a tomarse un pastelito con un café mientras esperaba el autobús de regreso al pueblo. Después de nuestro dulce tentempié subimos por la calle San Francisco y a mano derecha nos aguarda el Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo (1574).

Nos detenemos a contemplar la catedral

Seguimos nuestro recorrido hacia la plaza de la Catedral de Oviedo (Plaza de Alfonso II el Casto). Se trata una catedral muy bonita, con una sola torre que apunta al cielo. Está dedicada al Salvador y hay un dicho jacobeo que dice: “quien va a Santiago y no al Salvador, visita al criado y no al señor”. Y es que el camino primitivo de la ruta Jacobea fue iniciado por uno de nuestros Reyes Astures (Alfonso II el Casto, que da nombre a la plaza) en el Siglo IX, partiendo desde ella hasta Compostela.  
Dentro de la catedral hay que visitar la Cámara Santa con sus reliquias, la caja de las ágatas, el santo sudario y la cruz de la Victoria y la de los Ángeles, símbolos de Asturias y de Oviedo respectivamente. 

Plazas con encanto en Oviedo

Seguimos por la calle Rua y pasamos por una pequeña placita con terrazas. Si queréis tomar algo, aquí os recomiendo el bar La carta de Ajuste, que tiene una terraza en el patio de atrás ideal. Seguimos más adelante por la calle Cimadevilla y a mano izquierda, antes de llegar al arco del ayuntamiento, tomamos la Calleja de los Huevos. Este camino nos lleva a la antigua Rula del Pescado, convertida ahora en un centro de exposiciones y eventos varios. 
Estando delante de la puerta principal de la Rula del Pescado, a mano izquierda, se abre ante nosotros una encantadora, pequeña y colorida placita llamada “Trascorrales”. En esta plaza hay unos cuantos sitios para tomar algo, como El Gato negro (cocina asturiana), Married (alta cocina con menú degustación) o El Fondin (cocina asturiana de mercado). Pero aun cayendo en típicos tópicos, yo suelo recomendar ir al restaurante El Raitán (Trascorrales, 6), tanto por sus menús degustación de comida asturiana, por las potas (pucheros) de fabes, fabes con almejes, o pote asturiano que te ponen en la mesa, como por la sidra que puedes tomar antes de comenzar a comer. 
Después de Trascorrales, volvemos por el arco que hay al lado de la estatua del señor vendiendo Pescado y nos dirigimos a la plaza del Ayuntamiento. Además del edificio, en esta plaza cabe a destacar en ella la Iglesia de San Isidro (1587), con otra torre única apuntando al cielo. 
En esta plaza está una de las fachadas de la estructura rectangular de lo que fue el antiguo corral de comedias de la ciudad, que ahora está dedicado a viviendas y sus soportales albergan tiendas y sidrerías. En el interior de esta antigua plaza de comedias nos sentaremos en una de las terrazas al aire libre para tomar unas sidras con unas parrochinas, pastel de cabracho, unas patatas al cabrales, un cachopo o lo que nos apetezca y así finalizar nuestro recorrido por Vetusta. 

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