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Para mí París es magia, la ciudad de la luz es siempre un destino al que volver, porque cada vez que allí estás, algo nuevo te sorprende.

He perdido la cuenta de las veces que he visitado París, sin embargo, crea en mí adicción: cuando estoy en el avión, ya estoy deseando volver y planteando mi próxima escapada.  
Tenía ganas de visitarla en pareja. También tenía claro que quería hacerlo “a la parisienne”, es decir, pasando desapercibido entre tanto turista y yendo más allá, fijándome en las costumbres parisinas y en sus hábitos cotidianos, algo que creo que conseguimos pese a dejar ese espacio para hacer las “típicas cosas que hace un turista”. 

Cómo pasear por París sin parecer un turista

Pasear cuando se está en París forma parte del plan, así que ponte tu calzado más cómodo, toma un buen café au lait con un par de croissants recién hechos y comienza. Si el día está soleado, una muy buena idea es subir a Montmartre, ya que desde allí puedes ver la ciudad brillar con todo su esplendor. Este barrio bohemio situado en las alturas hace que te evadas de la ciudad y que sientas que estás en otro París diferente, de hecho, no parece que estés en una ciudad. Deambula por sus pequeñas calles, no sólo por las que veas abarrotadas de gente, Montmartre está lleno de pequeños rincones con encanto que te harán evadirte de tu rutina diaria. Tras subir y bajar a pie (mucho mejor que en funicular), haz una parada y come en un restaurante pequeño, de los de siempre. Uno de mis preferidos está en la Rue des Abbesses, comida tradicional y consistente que sienta genial, sobre todo en los meses más fríos.  
Una vez de vuelta de Montmartre, siéntete libre de caminar a tus anchas. Las opciones son muy variadas. Durante el día acércate a Le Marais, no olvides visitar La Places des Vosgues y sentarte en uno de sus bancos a descansar. Sigue caminando por sus calles llenas de vida y cómete un falafel recién hecho, hay muchos sitios donde los hacen exquisitos. Mientras puedes ir ojeando sus peculiares tiendas o sentarte en una de sus terrazas a tomar una cerveza, todas están llenas de vida.  

Tomar un café con algo más

Vuelve paseando por la zona de Hôtel de Ville y esas calles tan animadas y llenas de tiendas. Para en el Café de la Comedie en Rue de Rivoli a tomarte un caffe noisette mientras observas cómo la ciudad se mueve sin cesar desde la terraza de uno de mis cafés parecidos. Si quieres algo más sofisticado o más “trending topic” para subir a tu Instagram, cruza en frente al Palais Royal y en sus galerías encontrarás Café Kitsuné: foto obligatoria del mismo si vas por allí y… ¡que no se te olvide compartirlo en tus redes!  
A la vuelta puedes subir hasta Opera Garnier (cuando atardece está preciosa) y desviarte a la derecha para descubrir Galeries Lafayette. Para los amantes de la moda y la arquitectura, su fusión interior es toda una delicia. Te recomiendo que subas a lo alto de la misma y observes la panorámica que ofrece de París, son unas vistas preciosas. 

Las mejores vistas de París

Pasear en París es la mejor opción, así que otro paseo imprescindible al salir del hotel por la mañana es bajar a La Place de la Concorde y contemplar esa panorámica inigualable de París: el Arco del Triunfo a la derecha, el Louvre a la izquierda, la Torre Eiffel casi en frente y detrás nuestro La Madeleine… ¡un espectáculo para los sentidos estar rodeados de tanta belleza!  
Ve hacia el Jardin des Tuileries, pasea tranquilamente, túmbate en sus sillas mientras contemplas a los pájaros en el estanque o te tomas un gofre con Nutella. Sigue paseando, atraviesa el Louvre y llega a Notre Dame para apreciar su belleza de cerca. Acércate a la Isla de San Luis, un pulmón en medio del Sena donde se comen las galletes y crepes sucres más buenas de París y, si al terminar tienes fuerzas, ve al Barrio de Saint Germain que está lleno de vida y es también de mis preferidos.  
Puedes regresar bordeando el Sena viendo La Tour Eiffel iluminada que te guiará hasta el Pont Alexandre III y contemplar una estampa de ensueño para regresar por el Grand Palais, bordear el Eliseo y pasear por la Rue Saint Honoré mientras contemplas escaparates de ensueño llenos de lujo, brillo y glamour.  
Relájate y descansa, y si tienes ganas de más, ve a la zona de Republique en busca de ambiente, buena cerveza y dispuesto a saborear la noche parisina en toda su esencia, y si te pilla en Navidad, como nuestra escapada la última vez en pareja, ¡acércate al Mercado Navideño de Campos Elíseos y tómate un auténtico bocadillo de foie con un vino caliente… Bon Appetit!  

Ruta rápida por los imprescindibles de París

Saliendo del hotel Sofitel Le Faubourg  baja la calle y llega hasta Place de la Concorde. Allí verás un París que amanece en todo su esplendor. A tu derecha, los Campos Elíseos y el Arco del Triunfo, a tu izquierda, Le Jardin des Tuilleries.  
Te recomiendo que llegues hasta el Pont Alexandre III y contemples esa maravillosa panorámica de la Torre Eiffel al fondo y que bajes bordeando el Sena hasta llegar al Jardin des Tuileries. Adéntrate en él, pasea tranquilamente y llega hasta el Louvre, Notre Dame y la Isla de San Louis. Allí cómete un crep salado y regresa por el lado de la Mairie de Paris, la Rue de Rivoli hasta llegar a la Rue Saint Honoré. Sueña con esos escaparates llenos de magia que en los que glamour es exultante y antes de regresar a tu hotel, estate atento a la derecha antes de encontrarte con La Madeleine muy de cerca…  
Sigue soñando, estás en París. 

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