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Descubriendo el lugar

El viaje a Oporto más familiar

Portugal está de moda, y la ciudad de Oporto es la ciudad europea a la que ir sí o sí

Un artículo escrito por Laura Martín

Oporto merece la pena no sólo por su gastronomía, sus calles, sus vinos, su historia, sino por la paz que desprende, por las ciudades tan increíbles que tiene cerca y por ser un destino familiar. Sí, también lo es. Todas tus amigas han ido ya, todos tus grupos de amigos, tus padres, tus abuelos y ahora nos vamos en familia. La vida cambia. Y es genial.

Cómo visitar Oporto con niños y pasarlo genial

Es cierto que hay calles en Oporto que si vas con carro te costará un poco más (por las cuestas), pero merece la pena, sobre todo llegar al mirador sobre la ciudad. Incluso con carro de bebé o niño puedes entrar sin problema en el funicular de Oporto. Hay ascensores en todas partes, no te preocupes. Sí, visitarás las bodegas. No en todas hay facilidades para los niños, pero en la misma acera hay atracciones para los niños y parques, una cosa por la otra.  
No sólo de Oporto vive Portugal, y como seguro que ya has paseado por los jardines de la zona universitaria y la librería de Harry Potter, ya habrás visto el mercado de abastos antiguo, la catedral, habrás comido bacalao, habrás fotografiado de mil maneras el puente… te recomiendo ampliar el viaje.  

Ciudades para visitar en familia cerca de Oporto

Guimaraes está muy cerca, como media hora en coche, y gran parte del casco antiguo es peatonal, lo que es genial para los niños. La historia de esta ciudad es impresionante, no dejes de visitarla. El castillo tiene un gran jardín para disfrutar y correr, merece la pena. Eso sí, cuidado en lo alto de las almeas con los más pequeños.  
La ciudad que me enamoró y a los niños les encanta por su colorido es Aveiro. La Venecia de Portugal dicen. Podréis dar un paseo en una pintoresca góndola, es muy divertido, no van rápido, y puedes entrar con carro, bebés… son perfectamente bienvenidos los niños. Las calles son muy amplias, y la zona del mercado tradicional ha cambiado para convertirse en una zona al estilo de casi mercado gourmet. Hay muchas terrazas para comer tranquilamente, siempre hay hueco, y casi todos los bares tienen un patio interior a modo de terraza.  
Es una ciudad muy cómoda, muy sencilla, muy tranquila, y con mucho arte en cada rincón, desde grandes murales de pecadores, grafitis, pasando por los azulejos en cada rincón. Hay verdaderas obras de arte donde posar cual famosos.  
Ya que estáis en Aveiro, ir a disfrutar a Costa Nova, muy cerquita. Tiene como dos zonas: una zona de playa más salvaje, especial para surfistas, espectacular para ver, una playa inmensa, pero no tanto para bañarse, al menos no todas las zonas por el fuerte oleaje. Pero en paralelo a esta playa encontraréis una zona casi de cuento, parques infantiles, paseos anchos, casas pintadas de colores a rayas… muy muy acogedor, muy amplio, zonas verdes por todas partes. Os encantará a los mayores por sus casas tan pintorescas, a los pequeños por los parques, y a todos en general por lo tranquilo. 

Dónde dormir en Oporto para optimizar el tiempo

Para ver bien Oporto, Guimaraes en un  día, Aveiro y Costa Nova otro día, os recomiendo el hotel Novotel Porto Gaia. No está dentro de lo que es la ciudad de Oporto, está a las afueras (cruzando el río, enfrente, digamos), al lado de El Corte Inglés, cosa que es genial, y lo que es mejor, al lado de una zona de puerto donde cada noche los bares familiares sacan las parrillas y asan el pescado del día. Es el pueblo de pescadores Afurada de Baixo. Es una maravilla cenar pescado al estilo local, más fresco imposible. Y, sobre todo, ver cómo es la vida diaria de los pescadores. Son locales muy normales, sencillos, familiares, sobre todo, donde los niños son siempre bienvenidos. 

Si hay que destacar otro punto más para elegir este hotel, es el espacio natural que tienen pensando para los niños: un jardín muy grande, tobogán, columpios, césped para correr, árboles donde divertirse… Al lado de la piscina, además, hay un ajedrez gigante para ir practicando. Me encantó. Un hotel no tan céntrico, pero con espacio, que es lo que se busca cuando se va con niños, disfrutar del tiempo sin prisas, como son ellos. Si no hiciera buen tiempo, en el hall, hay una zona con videojuegos, consolas, libros, juguetes… donde los niños de todas las nacionalidades terminan la noche antes de ir a dormir. Me encantó cómo se divierten sin aparentemente entenderse y como el hotel cuida todos esos detalles para que estén cómodos.   

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